Alimentos contra el Cáncer: ¿Cítricos Anticancerosos?

Ciertos componentes hallados en las frutas cítricas prometen ser efectivos en la lucha contra algunos tumores malignos de la piel. Entérese de los últimos descubrimientos realizados en varios centros científicos de renombre internacional.

Una compañía de investigaciones bioquímicas de Canadá, la KGK Synergize Inc. en colaboración con la USDA (organismo oficial norteamericano) vienen llevando a cabo estudios seriados utilizando flavonoides extraídos de distintas frutas cítricas.

Los primeros resultados de estos trabajos informan que la aplicación de esas sustancias a cultivos celulares demostraron que aquellos componentes son capaces de inhibir el crecimiento de las células del melanoma (un tipo de cáncer de piel bastante frecuente).

Las investigaciones hallaron que los bio-flavonoides clasificados con los nombres de tangeretin, nobiletin y 5-desmetil sinensetin son los flavonoides más efectivos para lograr limitar el crecimiento de las células del melanoma.

Esos flavonoides en particular se hallaron en la “pulpa”(hollejo) y en las cáscaras de las mandarinas y de las naranjas amargas.

Actualmente, los estudios se enfocan en determinar cuáles son los más potentes y eficaces entre los flavonoides que mejor actuaron, y ampliar los ensayos en animales de laboratorio que sufran no sólo del melanoma sino también de otros tipos de cáncer de piel.

Hay aún muchas preguntas por contestar, por ejemplo: ¿Cuáles son las concentraciones útiles? ¿Qué cantidad de cítricos aportarían esas concentraciones eficaces? ¿Cómo se metabolizan en el organismo? Y ¿ A través de que vías arriban al sitio de batalla?.

Existen antecedentes de investigaciones efectuadas en este campo que demostraron la eficacia de otros flavonoides (algunos de origen cítrico) para inhibir el crecimiento de tumores de distinta índole.

Por ejemplo: el d-limonene (que es un mono-terpeno hallado en las cáscaras y las pulpas del limón, la naranja y el pomelo) demostró tener una acción quimio-protectora en el carcinoma de células escamosas de la piel.

Investigadores de la Universidad de Arizona compararon la incidencia del Cáncer escamoso de la piel en una población donde el consumo de cítricos es elevada, respecto a otra en la cual no es habitual su consumo. La conclusión a la que se arribó consigna una positiva correlación entre el consumo de cítricos y la baja incidencia de estos tipos de cáncer.

Todos los estudios que se realizan simultáneamente en distintos centros científicos señalan la notable actividad anti cancerosa de los citro-flavonoides en los tumores mamarios inducidos artificialmente en animales de laboratorio.

La mayor fuente del d-limonene se encuentra especialmente en el consumo del hollejo y la cáscara rallada del limón.

Referencias:

Idikio H. International Journal of Oncology , 1998;12:1287-1290.

Platt D, Raz A. Modulation of melanoma cells by Citrus. J National Cancer Institute, 1992; 18:438-442.

Pienta KJ, Naik H, Akhtah A; et al, Inhibition of spontaneous metastasis I rat prostate cancer….J Natl Cancer Inst 1885; 87:348-353.

Fuente: http://www.enplenitud.com/alimentos-contra-el-cancer-citricos-anticancerosos.html#ixzz1n11yPir3

Alimentos que ayudan a evitar el Cáncer de Piel

Una alimentación rica en vitaminas, antioxidantes y suficientes líquidos es esencial para el buen cuidado de la piel.

8 de junio de 2006

La Campaña de difusión Euromelanoma 2006 pretende concienciar a la población de los riesgos de una exposición solar prolongada sin tomar las debidas precauciones, así como la importancia de la detección precoz del cáncer de piel más agresivo, el melanoma. Esta interesante iniciativa está coordinada por Eduardo Nagore, presidente de la sección territorial valenciana de la Academia Española de Dermatología y Venereología.

Alimentos para cuidar la piel

Una exposición solar incontrolada no es el único factor que perjudica la piel, sino que también lo son el tabaco, la contaminación ambiental, el sedentarismo y una alimentación inadecuada. Por el contrario, una dieta equilibrada es una gran aliada para la piel. Es preciso seguir una dieta variada en la que se incluya una cantidad adecuada de líquidos, vitaminas como la A, C y E, y minerales como el selenio, el cinc o el hierro. Estas sustancias con acción antioxidante, bloquean el efecto dañino de los radicales libres, moléculas que provocan efectos negativos para la salud. Y algunas de ellas, como la vitamina A y la C, son nutrientes de la piel, por lo que mejoran su estado y su aspecto.

Los antioxidantes se encuentran principalmente en alimentos vegetales, como las frutas, las legumbres, las verduras y hortalizas, los frutos secos y los cereales integrales. Además, los ácidos grasos insaturados como el ácido oleico, presente en el aceite de oliva y el aguacate, o el linoleico y linolénico, abundantes en los aceites de semillas -girasol, maíz, soja…-, los frutos secos oleaginosos -nueces, almendras, avellanas, pistachos, etc.- y el pescado azul, también son imprescindibles para mantener una piel bien estructurada. Además de nutrida, la piel ha de estar hidratada, para lo cual es la solución es beber suficientes líquidos, tanto zumos naturales como batidos, cremas o infusiones frías… Y no hay que olvidar que el líquido que mejor hidrata el organismo es el agua.

Llevando a cabo una dieta que asegure el aporte correcto de todos los nutrientes básicos para la piel y tomando las precauciones necesarias, la piel podrá mantenerse en perfecto estado de salud.

La detección precoz del melanoma: fundamental para su curación

Una exposición solar controlada tiene un efecto beneficioso para el organismo ya que, además de incidir sobre el estado de ánimo, es indispensable para realizar algunas funciones corporales, como la síntesis de la vitamina D. Sin embargo, la excesiva y descuidada exposición a los rayos solares provoca un envejecimiento precoz de la piel y puede ocasionar daños muy graves.

Un melanoma es un determinado cáncer de piel, concretamente un tumor muy agresivo y con una gran facilidad para producir metástasis a lo largo del cuerpo y reproducirse. Afortunadamente, presenta una gran ventaja respecto a otros tipos de cáncer: su aparición es externa. Se manifiesta desde el primer momento en forma de manchas o lunares con un aspecto asimétrico y un tamaño superior a un centímetro que tiende a aumentar. Si se detecta en sus primeras fases, este cáncer tiene curación en el 90 por ciento de los casos, por lo que una detección precoz resulta fundamental.

Realizar con frecuencia una autoexploración es una excelente medida preventiva. Para ello conviene desnudarse frente a un espejo y observar todas las partes del cuerpo incluso aquellas que no se exponen a la luz solar. Primeramente se realiza una exploración de la parte delantera y después con la ayuda de un espejo de mano, se inspecciona la parte posterior. Por último, se observan las partes laterales del cuerpo así como las partes internas de piernas y brazos, las plantas de los pies y el cuero cabelludo.

Mejorar las conductas inadecuadas

Se acerca el verano y con él unos intensos y peligrosos rayos de sol. Esto hace que muchas personas se expongan de forma prolongada a la acción de estos rayos solares. Es cierto que cada vez son mejores los conocimientos que adquiere la población respecto a los peligros que conlleva una exposición solar inadecuada. Sin embargo, se siguen observando conductas inadecuadas en el día a día y por esta razón en los últimos años la incidencia del melanoma ha ido en aumento.

Dos claves fundamentales son: proteger la piel de los rayos nocivos de sol y realizar revisiones periódicas para detectar posibles lesiones. Especial cuidado merecen las personas con antecedentes familiares, melanomas anteriores, un sistema inmunitario debilitado, quemaduras solares importantes, una piel muy clara o una excesiva presencia de lunares. Todos ellos presentan mayor riesgo que el resto de la población de sufrir este problema.

Es necesario tomar las siguientes precauciones:

– Explorar con frecuencia los lunares.
– No abusar del tiempo de exposición al sol en las primeras sesiones del verano ni en las horas del mediodía.
– Usar una buena crema protectora de alta graduación, adecuada a cada tipo de piel.
– Tener siempre al alcance prendas de ropa con las que poder cubrirse en un momento determinado.
– Emplear la sombrilla cuando se acude a la playa -especialmente los niños- o cobijarse bajo la sombra de un árbol en el campo o en la piscina.

Fuente: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/adulto_y_vejez/2006/06/08/152762.php

Alimentos para prevenir el Cáncer de Piel

Aunque no hay mejor prevención que reducir las horas de exposición solar y utilizar cremas protectoras, la dieta también juega un papel muy importante a la hora de prevenir el cáncer, en este caso, el cáncer de piel.

También las plantas que mencionábamos en el artículo anterior (plantas que previenen el cáncer) son grandes aliadas en la prevención del cáncer.

  • Nísperos: Cuatro nísperos al día cubren la mitad de las necesidades diarias de vitamina A, un nutriente que ayuda a prevenir el cáncer de piel, ya que contrarresta la acción de los rayos ultravioletas, a la vez que favorece la correcta renovación de las células de nuestra epidermis.
  • Té Verde: Los expertos creen que el té verde posee unos compuestos que podrían bloquear la formación de tumores cancerosos en la piel. Para reducir los daños de los rayos ultravioletas, antes de tomar el sol, aplica sobre la piel compresas empapadas en una infusión de té verde. A continuación, extiende sobre la piel seca tu crema protectora con filtro solar.
  • Brócoli: Es un tesoro de vitaminas anticancerígenas. Aparte de su importante contenido en vitaminas E y A, el brócoli posee compuestos sulfurosos que dificultan la reproducción de las células cancerígenas.
  • Aceite de oliva: Condimentar los platos con aceite de oliva extra es muy beneficioso. No sólo es rico en grasas saludables, que ayudan a mantener la piel bien hidratada y resistente, sino que, además, posee un alto contenido en vitamina E. Este nutriente neutraliza los efectos de los radicales libres, que se agravan en verano por la acción de los rayos del sol.
  • Tomate: Los licopenos del tomate, pigmentos naturales que le dan su color rojizo, combaten los daños producidos por los rayos solares y retrasan el envejecimiento de la piel. También contiene vitamina C, de demostrada acción preventiva frente al cáncer de piel.

Fuente: http://www.ejercicios1000.com/2011/08/alimentos-para-prevenir-el-cancer-de.html